Carta de la Fundadora... Desde mi corazón.

Fue un lunes 12 de octubre del 2005 cuando sentí una fuerza interna que me decía, hoy es el día. ¡Levántate!

Ya hacía un tiempo que me daba vuelta la idea de salir a buscar niños a la calle, pero sabía que el día que lo hiciera, sería un día sin retorno. Un viaje al infinito, un viaje inolvidable.

Las imágenes de niños aspirando tolueno en televisión, el abandono absoluto de estos seres, la incoherencia de la vida, de mi vida y la de ellos, ME MATABA. Había que hacer algo. Pero ese algo tenía que tener una fuerza distinta, colores, olores distintos, tenía que tener la fuerza del corazón, el coraje para caminar sin desfallecer, sin abandonar. El coraje de amar con todas las fuerzas hasta alcanzar ese algo que aun no conocía, aún no sabía.

Caminé mucho tiempo por la rivera del río Mapocho. Madre incondicional con brazos mutilados de agua marrón que refrescan las noches de insomnio de niños en estado catatónico por tolueno asesino, mentiroso que les borra los pensamientos y piedras que sirven de camas con perros que sirven de frazada. Hacía mucho calor y la bolsa con 20 panes, 20 galletas, 20 jugos se hacía más pesada y mi cansancio más grande.

Pero ¿dónde estaban los niños de la calle? Sí, un cuidador de autos - el que cuida a fuera de la Sinfónica, el Rusio- me había dicho que dormían en el Parque los Reyes, pero yo jamás había caminado por ahí entonces se me hacía eterno. En ese entonces, cuando me rehusaba volver a mi casa con todo aquello que no era para mis hijos sino para los hijos de la calle, fue cuando vi a dos chicos con perros que atravesaban por debajo del Puente Bulnes y dije: ¡ELLOS SON! Corrí y grité hacia abajo, ¿ HEY, POR DONDE BAJO? ¡Por ahí! Me dijo uno y corrí donde ellos. ¡ESPEREN! Busco niños que duerman aquí. “YO TIA, ¿NOS VIENE A AYUDAR?” ¡Sí! Le respondí. Y nos abrazamos en un abrazo infinito, un abrazo que permitió que después junto a mis amigos, trabajáramos en el absoluto amor, entre talleres de Arte, paseos, cumpleaños, risas y llantos, naciera nuestra Fundación, FUNDACION ABRAZARTE, artistas por una obra.

Son muchas las personas que caminaron de corazón, que permitieron que esto fuese posible, amigos que se comprometieron y los amaron. Nuestros hijos y familias que nos acompañan. Hoy somos más y más de corazón. Son ustedes, nosotros, ellos y todos los que vienen y vendrán.

Hoy Fundación Abrazarte tiene un Directorio con coraje. Un Directorio de verdad.

 

 

 

FUNDACION ABRAZARTE

POR LOS NIÑOS Y JÓVENES DE LA CALLE

PORQUE UN ABRAZO VALE MÁS QUE MIL PALARAS

PORQUE EL MUNDO ESTÁ COJO, ES QUE ELLOS FALTAN.

 

 

María Pía Salas, Directora Fundadora de Abrazarte