El Mapocho, un río de amor

En un momento crucial de su vida, la actriz Pía Salas renunció a una promisoria carrera en televisión, para buscar a niños abandonados del río Mapocho y compartir con ellos un abrazo de amor y arte.

Nicole Peñaloza vive bajo el puente Bulnes del río capitalino. Espera un hijo de Ernesto, ambos consumidores de droga. Nace la guagua, la toma el Sename y la da en adopción. Nicole queda embarazada de nuevo, a los 18 años. El Sename otra vez da la guagua en adopción. La maternidad de Nicole queda frustrada. Pero vive bajo el puente, consume drogas y su familia no la acepta.

Se embaraza por tercera vez...

Los puentes del río Mapocho cubren decenas de historias: violencia familiar, abandono, drogas, alcohol, promiscuidad, delincuencia, cero futuro. Esta realidad motivó a la actriz Pía Salas a involucrarse en este mundo. Y se dijo: "Yo quiero dedicarme a hacer algo por este mundo. Voy a elegir a niños del río Mapocho, porque son los más abandonados, en los que nadie cree, por los que nadie da un peso. Así fue como salí a buscar y así fue que caminé el 12 de octubre de 2005 por el río buscando niños hasta que llegué a la caleta Bulnes".

La actriz de teleseries como Marrón Glacé, El amor está de moda y A la sombra del ángel, empieza un pausado relato. Pero pronto se entusiasma, cambia de posición su pelirroja melena, se emociona y sus ojos, entre pardos y verdes, se humedecen. "En ese encuentro con el otro sucedió que, desde el conocimiento del corazón y no de la universidad, comencé a hacer un acompañamiento, incluso a llevar niños a mi casa y a mis hijos a la caleta. Yo no podía segmentar más mi vida. El individuo todo lo separa, lo fracciona, por eso no caminamos hacia la unidad de un todo, Dios, que es amor". Agrega: "Sé que Dios me tiene una promesa grande, pero también esa promesa requiere trabajo", labor que se ha convertido para ella en una verdadera misión espiritual.